La antigua balanza romana fue muy útil en su tiempo, sin embargo, no posibilitaba pesar objetos o mercancías con grandes dimensiones. Como muchas veces en la historia, los egipcios vinieron a resolver el problema con la invención de la báscula.

La báscula permitió conocer el peso de los objetos que, debido a sus dimensiones, no se podían colgar de los ganchos que requería la balanza.